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riopar poesia verso emiliano oda al ajopringue
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ODA AL AJOPRINGUE
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Hay algo con sabor y calorías,
extraño aspecto y pinta de potingue,
manjar tan suculento - el ajopringue -
aunque al mirarlo nunca lo dirías.
Alguien - no sé por qué - sin miramiento
quiere cambiar su nombre verdadero
y le llaman el "ajo mataero",
de cualquier modo tiene "fundamento".
Ajo está bien, pues ajo tiene un poco
y pringue... en la receta primitiva,
hoy se hace con el zumo de la oliva
por el colesterol, que es como el coco.
Y voy a relatar - sin ser prolijo -
el cómo este manjar se debe hacer:
-"Se toma pan de ayer o de anteayer
- mucho mejor si el pan es de cortijo -.
Se separa la miga y la corteza,
se desmiga la miga con cuidado
y después de haberla desmigado
se rehoga en aceite; así se empieza.
Se dora como "guiris" en Marbella,
se añade pimentón y que se tueste
con hebras de azafrán - flor excelente
que da color y aroma a la paella -.
Acto seguido vierte con presteza
el hígado rojizo y avinado
de cerdo - con perdón - muy bien picado
y revuélvelo todo con destreza.
No dejes que se pegue en la cazuela,
añade el agua con medida y tino;
tampoco le va mal un chorro vino
de Almansa, del Bonillo o la Manchuela.
Llega, por fin, el festival de aromas
de especias, fundamento de este plato,
sabroso, nutritivo y bien barato,
que acaricia el olfato aunque no comas.
Con hojas de laurel es laureado
y, como echando guindas en el pavo,
con una punta de canela y clavo
queda de duende y gracia aderezado.
Que no falte la sal, matalaúva,
pimienta al gusto y hasta nuez moscada
y me parece que no olvido nada.
Remueve que el aceite flote y suba.
Se añade, entonces, ajo bien picado,
se revuelve, se apaga y ya está hecho.
Sólo resta decir "muy buen provecho",
que a mí, sólo contarlo, me ha saciado.
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